Lengua Castellana

Esta clase cambió mi vida

Después de la clase de Lengua, que, si, cambió mi vida, y diréis por qué? Pues porque descubrí que muchas de las expresiones o palabras que los gallegos tenemos normalizados, no las estamos usando bien en el castellano, aquí os van algunos ejemplos:

PECULIARIDADES FONÉTICAS · Su entonación peculiar es, sin duda, uno de los rasgos más llamativos del español de Galicia. Suele decirse que los gallegos <<cantan>>, que es un modo de referirse a la línea ascendente-descendente de los enunciados: se eleva mucho el tono al principio para dejarlo caer rápidamente al final de la frase. · La pronunciación de las vocales, con diferentes grados de abertura. · Las armonizaciones vocálicas: cinicero, repitidor, impidía, femininas… Es un fenómeno de baja estimación, por lo que tiende a evitarse. · Tendencia a reducir los grupos cultos. Lo más habitual es la supresión de la primera consonante: retor, perfeto, corruto, atitudes, manífico…

PECULIARIDADES GRAMATICALES · El uso del diminutivo –iño, -iña. · El uso de plurales como estes y eses, así como las formas verbales sale, dea y estea (por sal, dé y esté). Todas estas formas son de consideración social baja. · Ausencia de formas compuestas. · La oposición del español estándar entre lo terminaron ayer y lo han terminado hoy es inexistente en el español de Galicia. · El uso de la forma cantara con valor de indicativo. En gallego moderno, esta forma presenta los valores atribuibles al llamado “pluscuamperfecto de indicativo”. Por tanto, secuencias del tipo nos dijo que llegara la semana pasada; cuando nos dimos cuenta, ella ya se fuera, etc. son equivalentes a nos dijo que había llegado…; cuando nos dimos cuenta, ella ya se había ido. Al lado de este valor temporal, cantara equivale también a cantó (perfecto simple). ¡Qué bien lo pasáramos aquel verano! Fuéramos a Esteiro; pasáramos allí las fiestas. ¿Te acuerdas? (¡Qué bien lo pasamos… Fuimos…; pasamos allí…). · Las peculiaridades de cantara y cantaría (no están delimitadas por las correspondientes formas compuestas) producen cambios en las condicionales. La diferencia del español estándar entre Si lo supiera, te lo diría / Si lo hubiera sabido, te lo habría dicho no puede manifestarse en el
español de Galicia, donde Si lo supiera, te lo diría es tanto irreal de presente como de pasado. · Muy características resultan también algunas construcciones perifrásticas. Por ejemplo, tener + participio con valor reiterativo: la tengo visto miles de veces en esa tienda; llevar + participio: esa maleta lleva hecho (s) muchos viajes. Son usos que se dan también en español estándar, pero resultan mucho más frecuentes en el español de Galicia. Imposible fuera de Galicia, en cambio, es la perífrasis dar + participio, usada casi siempre en construcciones negativas, que posee un valor culminativo: no doy acabado este libro, no doy hecho ese trabajo… · Transferencia del “dativo ético” gallego: la vida te es muy dura, las cosas no te son tan sencillas… · Construcciones pronominales diferentes: voy cortar el pelo, la ropa secó ya, Luisa arruinó, Pepe casó muy joven… · En el diálogo es frecuente solicitar confirmación de información tras una pregunta: – ¿Puedes alcanzarme el diccionario? – ¿Lo qué? También es característico el uso de ¿Y luego?, traducción directa del gallego ¿E logo?, que sirve para expresar extrañeza o sorpresa por algo. · Otras construcciones peculiares: Pedro va en el médico, darse de cuenta, llamar por alguien, para la semana…

PECULIARIDADES LÉXICAS En este terreno se producen muchos préstamos, interferencias e integraciones entre las lenguas en contacto. Tener a un niño en el colo, no te sentí (oí) cerrar la puerta, vertedero (fregadero), tina (barreño), pota (olla), apurar (darse prisa), el uso peculiar de sacar y quitar: quitar las entradas, quitar una buena nota, sacarse la chaqueta… Palabras gallegas que se integran directamente en el español de Galicia: cheirar, escachar, podre, pocho, lambón, larpeiro, esmagar, rosmar, tolear, parvada, trapallada, carallada… Locuciones como: de aquella (entonces, en aquella época), más nada (nada más), de esta/aquella vuelta (en esta/aquella ocasión), etc.

lengua

Fuente: https://abalarmoas.files.wordpress.com/2015/03/nuevas-cuestiones-de-lengua.pdf

Anuncios
Lengua Castellana

Subordinadas si, adverbiales no tanto

Las oraciones subordinadas adverbiales son aquellas que realizan la misma función que los adverbios, esto es: la de complemento circunstancial.

Dado que funcionan como complementos circunstanciales, vamos a estudiar dentro de las adverbiales a aquellas que describíamos más arriba como sustantivas en función de complemento circunstancial (de modo, finalidad, etc.). Esto no debería plantear ninguna controversia, pues del mismo modo los sintagmas nominales, en la oración simple, pueden ser complementos circunstanciales.

 

Comparación de una oración adverbial y un complemento circunstancial:

La fiesta acabó cuando se hizo de noche (Prop Sub Adv de tiempo)

La fiesta acabó entonces (CC de Tiempo)

 

Las oraciones subordinadas adverbiales se suelen clasificar en dos grandes grupos en función de su posibilidad para dejarse sustituir por adverbios:

  1. a) Las subordinadas adverbiales propias o que se dejan sustituir por los adverbios:
  • De tiempo  

Vine cuando me avisaste > Vine entonces

  • De lugar o temporal

I donde quieras > Iré allí

  • De modo o modal

Hazlo como te dije > Hazlo así

  • De cantidad

Come cuanto quieras > Come mucho

 

Estas oraciones subordinadas forman parte del sintagma verbal del verbo al que complementan, por tanto se integran dentro de una oración compuesta como complemento circunstancial del verbo.

  1. b) Las subordinadas adverbiales impropias que no se pueden sustituir por adverbios:
  • De causa/causal

No fui porque no me avisaste

  • Condicional

Si me avisas a tiempo, iré a verte        

  • Final/ De finalidad

Avísame para que vaya contigo     

  • Concesiva

Aunque me avises, no iré contigo       

  • Consecutiva

 Me lo pidió tantas veces, que al final no fui     

  • Comparativa

Iré contigo como si fuera tu escudero

 

Fuente: http://masterlengua.com/oraciones-subordinadas-adverbiales/

Lengua Castellana

Alberti, te amo

La verdad es que me lleveuna grata sorpresa cuando me entregaron mi examen de teoría, os pongo en situación, nosotros teníamos el examen justo a la vuelta del puente de la Constitución pero lo cambiamos un día, en vez de para el Lunes, para el Martes, porque todos sabemos que en esos puentes no se hace nada nunca… Pues resulta que una semana antes de ese examen, es decir, en el puente, me dio un brote de alergia tanto en un brazo como en  las dos piernas, era bastante incómodo así como doloroso, por lo que pedí una cita médica, ADIVINEN para qué día, pues SI para el Martes, porque yo supuestamente tenía el examen el Lunes… Pues eso, que me lo perdí. Mi examen quedo aplazado hasta el Viernes y lo haría con los de A. Para mi sorpresa y alegría, Bea nos puso el examen (el de A) demasiado fácil en comparación con el examen de B (el que debería haber hecho) así que más suerte imposible.

Nuestro examen se resumía en: si te sabías el primer tema, aprobabas, Pedro Salinas, mi amada Generación del 27, el Romancero Gitano de mi García Lorca, una obra que teníamos que analizar de Valle-Inclán (el odioso esperpento) y una obra que yo ya me había leído varias veces y que tengo que confesar que si no estás muy puesta en el tema, no te enterabas de mucho, ya que era difícil aplicar la escasa teoría de Alberti al poema.

ALBERTI

Os dejo aquí con el poema de Rafael Alberti (uno de mis favoritosy el poema del examen):

Madrid, corazón de España,
late con pulsos de fiebre.
Si ayer la sangre hervía,
hoy con mas calor le hierve.

Ya nunca podrá dormirse,
porque si Madrid se duerme,
querrá despertarse un día
y el alba no vendrá a verle.

No olvides, Madrid, la guerra;
jamás olvides que enfrente
los ojos del enemigo
te echan miradas de muerte.

Rondan por tu cuello halcones
que precipitarse quieren
sobre tus rojos tejados,
tus calles, tu brava gente.

Madrid: que nunca se diga,
nunca se publique o piense
que en el corazón de España
la sangre se volvió nieve.

Fuentes de valor y hombría
las guardas tú donde siempre.
Atroces ríos de asombro
han de correr a esa hora,
si esa mal hora viniere
-hora que no vendrá-, sea
más que la plaza mas fuerte.

Los hombres, como castillos;
igual que almenas sus frentes,
grandes murallas sus brazos,
puertas que nadie penetre.

Quien al corazón de España
quiera asomarse, que llegue.
¡Pronto! Madrid está cerca.

Madrid sabe defenderse
con uñas, con pies, con codos,
con empujones, con dientes,
panza arriba, arisco, recto,
duro, al pie del agua verde
del Tajo, en Navalperal,
en Sigüenza, en donde suenen
balas y balas que busquen
helar al sangre caliente.

Madrid, corazón de España,
que es de tierra, dentro tiene,
si se le escarba, un gran hoyo,
profundo, grande, imponente,
como un barranco que aguarda…
Sólo en él cabe la muerte.

 

 

 

Lengua Castellana

¿Y mi 9?

Resulta que por Lengua Castellana se redondea a partir del con 6, es decir que  yo con un 8.6 se supone que tendría que tener un 9 ¿no? Pues no y, ¿sabéis por qué? pues porque un día no lleve los ejercicios hechos y pensareis “normal” pues tampoco, ya que yo ese día no lleve los deberes hechos porque mi compañera Laura (os saludo mi vida) me dijo que no había, evidentemente el día anterior no había ido. En fin, que me quedo con un 8.

Otra cosa que últimamente me pasa mucho es que como fiel amante de la poesía que soy me leí bastantes de la obra de Federico García Lorca (aunque tengo que decir que como ya dije en blogs anteriores que soy más de Miguel Hernández)  y mi romance favorito es el Romance de la luna que justamente fue el que puso para analizar el otro día la profesora de Lengua en clase. Yo que prácticamente me lo sé de memoria y con la expresividad que me caracteriza, empecé a recitarlo en bajo.

Además de que me encanta leerlo una y otra vez, dos de mis cantantes favoritos (Dellafuente y Camarón) la versionaron en forma de canción y la verdad es que no les pudo haber quedado mejor, aquí os las dejo:

 

(De regalo, para que disfrutéis más si cabe)

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

Lengua Castellana

Lengua Castellana

Después de estudiar figuras literarias de gran importancia como Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Miguel de Unamuno, etc… Era el turno de Miguel Hernández, un alicantino que además de dejarnos obras como El rayo que no cesa, nos deja también una semilla de lucha ante las injusticias, siendo asesinado por los franquistas después de la sublevación milita (aquí os dejo su biografía)

Miguel Hernández Gilabert (Orihuela30 de octubre de 1910Alicante28 de marzo de 1942) fue un poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Aunque tradicionalmente se le ha encuadrado en la generación del 36, Miguel Hernández mantuvo una mayor proximidad con la generación anterior hasta el punto de ser considerado por Dámaso Alonsocomo «genial epígono» de la generación del 27.34

Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!

Biografía[editar]

Infancia y juventud[editar]

Miguel Hernández nació el 30 de octubre de 1910 en Orihuela. Era el tercer hijo de los siete que tuvieron Miguel Hernández Sánchez y Concepción Gilabert, y el segundo varón. Su familia se dedicaba a la cría de ganado caprino, lo que motivó que se trasladaran de la casa donde Miguel nació (calle San Juan, nº 82) a una más grande y acorde con el negocio familiar (calle de Arriba, nº 37), ubicada en las afueras. Su padre aspiraba a ascender socialmente, logrando ser nombrado “alcalde de barrio”; su madre, por su parte, era una mujer enfermiza (padecía bronquitis crónica) y a menudo debía guardar cama.

Miguel fue pastor de cabras desde muy temprana edad. Fue escolarizado desde 1915 hasta 1916 en el centro de enseñanza «Nuestra Señora de Monserrat» y de 1918 a 1923 recibió educación primaria en las escuelas del Amor de Dios. En 1923 pasa a estudiar el bachillerato en el colegio de Santo Domingo de Orihuela, regentado por los jesuitas, que le proponen para una beca con la que continuar sus estudios, que su padre rechaza. En 1925 abandonó los estudios por orden paterna para dedicarse en exclusiva al pastoreo. Mientras cuidaba el rebaño, Hernández leía con avidez y escribía sus primeros poemas.

Por entonces, el canónigo Luis Almarcha Hernández inició una amistad con Hernández y puso a disposición del joven poeta libros de San Juan de la CruzGabriel MiróPaul Verlaine y Virgilio entre otros. Sus visitas a la biblioteca pública eran cada vez más frecuentes y empezó a formar un improvisado grupo literario junto a otros jóvenes de Orihuela en torno a la tahona de su amigo Carlos Fenoll. Los principales participantes en aquellas reuniones eran, además de Hernández y del propio Carlos Fenoll, su hermano Efrén Fenoll, Manuel Molina y José Marín Gutiérrez, futuro abogado y ensayista que posteriormente adoptaría el seudónimo de «Ramón Sijé» y a quien Hernández dedicó su célebre Elegía. Desde ese momento, Ramón Sijé se convirtió no solo en su amigo, sino también en su compañero de inquietudes literarias.

Los libros fueron su principal fuente de educación, convirtiéndose en una persona totalmente autodidacta. Los grandes autores del Siglo de OroMiguel de CervantesLope de VegaPedro Calderón de la BarcaGarcilaso de la Vega y, sobre todo, Luis de Góngora, oficiaron como sus principales maestros.

Su pasión creciente por la escritura le lleva a pensar en comprar una máquina de escribir y dejar de molestar así al vicario, que era quien le pasaba a limpio sus versos. Eladio Belda, administrador del semanario social y agrario El Pueblo de Orihuela, le aconseja comprar una de segunda mano, portátil, de la marca Corona, cuyo precio es de 300 pesetas. Miguel Hernández estrena su máquina de escribir el 20 de marzo de 1931. A partir de entonces, subirá cada mañana al monte, hasta la Cruz de la Muela, con el hatillo al hombro y la máquina de escribir para componer poemas hasta altas horas de la tarde. 6

El 25 de marzo de 1931, con tan solo 20 años, obtuvo el primer y único premio literario de su vida concedido por la Sociedad Artística del Orfeón Ilicitano con un poema de 138 versos llamado Canto a Valencia, bajo el lema Luz…, Pájaros…, Sol… El tema principal del poema era el paisaje y las gentes del litoral levantino, en el que destacaba el mar Mediterráneo, el río Segura y las ciudades de ValenciaAlicanteMurcia y, en mayor medida, Elche. Cuando Hernández recibió la notificación de la consecución del premio, se apresuró a viajar a la ciudad ilicitana creyendo que recibiría un premio económico, pero fue acreedor tan sólo de una escribanía de plata.

Primer viaje a Madrid[editar]

Debido a la reputación que logró gracias a las publicaciones en varias revistas y diarios, el 31 de diciembre de 1931 viajó a Madrid, buscando consolidarse en la escena, acompañado de unos pocos poemas y recomendaciones. Introducido por Francisco Martínez Corbalán, las revistas literarias La Gaceta Literaria y Estampa lo ayudaron a buscar empleo, pero el intento no fructificó y se vio obligado a volver a Orihuela el 15 de mayo de 1932. No obstante, dicho viaje tuvo gran importancia, al permitirle conocer de primera mano la obra de la generación del 27, así como la teoría necesaria para la composición de su obra Perito en lunas.

Segundo viaje a Madrid[editar]

Monumento a la fraternidad, en el que destaca la inscripción de una sección de El silbo de la sequía, poema que compone la colección de los silbos de Miguel Hernández. En palabras de Ricardo Gullón: «El silbo de la sequía, otra forma de silencio, la de no otorgar la lluvia, lo que la tierra pide».7

En 1933 se publicó Perito en Lunas, su primer libro. Hernández fue invitado a hacer lecturas de su obra en la Universidad de Cartagena y en el Ateneo de Alicante el 29 de abril de 1933.

Tras aquel prometedor comienzo, marchó a Madrid por segunda vez para obtener trabajo, esa vez con mejor fortuna pues logró ser nombrado colaborador en las Misiones Pedagógicas. Más tarde le escogió como secretario y redactor de la enciclopedia Los toros su director y principal redactor, José María de Cossío, que se convirtió en su protector y más ferviente sostenedor de su obra. Colaboró además con asiduidad en Revista de Occidente y mantuvo una tórrida relación con la muy liberada pintora Maruja Mallo, que le inspiró parte de los sonetos de El rayo que no cesa.8​ Se presentó a Vicente Aleixandre e hizo amistad con él y con Pablo Neruda; este fue el origen de su breve etapa dentro del Surrealismo, con aliento torrencial e inspiración telúrica. Su poesía por entonces se hace más social y manifestó a las claras un compromiso político con los más pobres y desheredados. En diciembre de 1935 murió su fraternal amigo de toda la vida, Ramón Sijé, y Hernández le dedicó su extraordinaria Elegía, que provocó el difícil entusiasmo de Juan Ramón Jiménez en una crónica del diario El Sol.

Guerra Civil[editar]

II Congreso internacional de escritores para la defensa de la cultura.

Al estallar la Guerra Civil, Miguel Hernández estaba en Orihuela. A su amigo José María de Cossío, con el que tenía tanto trato en Espasa-Calpe por la redacción conjunta de la enciclopedia Los Toros, le pide en carta del 25 de agosto que le gestione el poder cobrar la mitad de su sueldo mensual al ser asesinado el padre de su novia, Josefina Manresa, en Elda, por ser guardia civil. Es “enorme desgracia, por equivocación”, y dejar mujer y varios hijos, le afirma en esa carta. Hernández se alistó por entonces en el bando republicano. En el verano de 1936 también se afilió al Partido Comunista de España y desde comienzos de 1937 es comisario político militar.9​ Hernández figuró en el 5.º Regimiento, ejerciendo en él de comisario político y pasó a otras unidades en los frentes de la batalla de Teruel, Andalucía y Extremadura. Su actividad de comisario político comunista en el Ejército le valdría la pena capital tras la Guerra, luego conmutada. En plena Guerra, logró escapar brevemente a Orihuela para casarse el 9 de marzo de 1937 con Josefina Manresa. A los pocos días tuvo que marchar al frente de Jaén. En el verano de 1937 asistió al II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura celebrado en Madrid y Valencia, donde conoció al peruano César Vallejo. Más tarde viajó a la Unión Soviética en representación del gobierno de la República, de donde regresó en octubre para escribir el drama Pastor de la muerte y numerosos poemas recogidos más tarde en su obra El hombre acecha. El 19 de diciembre de 1937 nació su primer hijo, Manuel Ramón, que murió a los pocos meses, el 19 de octubre de 1938, y a quien dedicó el poema Hijo de la luz y de la sombra y otros recogidos en el Cancionero y romancero de ausencias. El 4 de enero de 1939 nació su segundo hijo, Manuel Miguel, a quien dedicó las famosas Nanas de la cebolla.101112​ Escribió un nuevo libro: Viento del pueblo. Destinado a la 6ª división, pasó a Madrid.

Prisión y muerte[editar]

En abril de 1939, recién concluida la Guerra, se había terminado de imprimir en Valencia El hombre acecha. Aún sin encuadernar, una comisión depuradora franquista13​ presidida por el filólogo Joaquín de Entrambasaguas, ordenó la destrucción completa de la edición. Sin embargo, dos ejemplares que se salvaron permitieron reeditar el libro en 1981.

Su gran amigo Cossío se ofreció a acoger al poeta en Tudanca, pero este decidió volver a Orihuela. Pero en Orihuela corría mucho riesgo, por lo que decidió irse a Sevilla pasando por Córdoba, con la intención de cruzar la frontera de Portugal por Huelva. La policía de Salazar, dictador fascista de Portugal, lo entregó a la Guardia Civil.1415

Cuando estaba en prisión, su mujer Josefina Manresa le envió una carta en la que mencionaba que sólo tenían pan y cebolla para comer; el poeta compuso en respuesta las Nanas de la cebolla.1011​ Desde la cárcel de Sevilla lo trasladaron al penal de la calle Torrijos en Madrid (hoy calle del Conde de Peñalver), de donde, gracias a las gestiones que realizó Pablo Neruda ante un cardenal, salió en libertad inesperadamente, sin ser procesado, en septiembre de 1939, aunque asimismo influyeron las gestiones paralelas de Cossío. Estando preso en la prisión de la calle Torrijos le escribe una dramática tarjeta postal: “Querido primo José María: […] tú puedes ayudarme a salir rápidamente y no debes dejar de hacerlo. No llevaba la documentación necesaria y me detuvieron en Portugal, y me condujeron aquí”. Al recto de la postal, sobre la dirección de Cossío, consciente de la extrema gravedad personal de su situación, llega a poner incluso, de su mano: “¡Arriba España!¡Viva Franco!” (reproducción fotográfica de la postal en Ignacio de Cossío, Cossío y los toros. [S.l.], Consejería de Cultura de Cantabria, 2008, entre pp. 232-233). Pero vuelto a Orihuela, fue delatado y detenido y ya en la prisión de la plaza del Conde de Toreno en Madrid, fue juzgado y condenado a muerte en marzo de 1940.José María de Cossío16​ y otros intelectuales amigos, entre ellos Luis Almarcha Hernández,17​ amigo de la juventud y vicario general de la diócesis de Orihuela (posteriormente obispo de León en 1944), intercedieron por él y se le conmutó la pena de muerte por la de treinta años de cárcel. También entonces influyó mucho la gestión del propio Cossío, que acude al secretario de la Junta Política de FET y de las JONSCarlos Sentís, y a Rafael Sánchez Mazas, vicesecretario de la misma, pero que tenía relación con el general José Enrique Varela, Ministro del Ejército, que en carta le contestó a Sánchez Mazas a mitad de 1940: “Tengo el gusto de participarle que la pena capital que pesaba sobre Don Miguel Hernández Gilbert, por quien se interesa, ha sido conmutada por la inmediata inferior, esperando que este acto de generosidad del Caudillo, obligará al agraciado a seguir una conducta que sea rectificación del pasado” (estos documentos se reproducen fotográficamente en Ignacio de Cossío, op. cit., entre pp. 232-233). Pasó luego a la prisión de Palencia en septiembre de 1940 y en noviembre, al penal de Ocaña (Toledo). En 1941, fue trasladado al reformatorio de Adultos de Alicante, donde compartió celda con Buero Vallejo. Allí enfermó. Padeció primero bronquitis y luego tifus, que se le complicó con tuberculosis. Falleció en la enfermería de la prisión alicantina a las 5:32 de la mañana del 28 de marzo de 1942, con tan sólo 31 años de edad. Se cuenta que no pudieron cerrarle los ojos, hecho sobre el que su amigo Vicente Aleixandre compuso un poema.18​ Fue enterrado en el nicho número mil nueve del cementerio de Nuestra Señora del Remedio de Alicante, el 30 de marzo.

Póstumamente[editar]

Tumba de Miguel Hernández en el cementerio de Alicante, España.

Sus restos fueron exhumados en 1984 debido a la muerte de su hijo Manuel Miguel Hernández Manresa el mismo año. Aquella exhumación causó gran revuelo entre un grupo reducido de seguidores de Hernández, que se agolparon el día del entierro del hijo, llegando a besar su calavera o intentar robar un hueso. El ataúd fue preservado para exponerlo en la Casa-Museo de Miguel Hernández de Orihuela.19

En diciembre de 1986, los restos de ambos fueron trasladados a un terreno cedido por el Ayuntamiento de Alicante ubicado en el mismo cementerio y en febrero de 1987 fue enterrada junto a ellos la que fuera esposa de Miguel Hernández, Josefina Manresa.20

Revisión del juicio[editar]

En febrero de 2011, la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo de España denegó la posibilidad de un recurso extraordinario de revisión de la condena solicitado por la familia, al considerar que la misma fue impuesta por motivos ideológicos o políticos y que ya quedó anulada con la ley de Memoria Histórica aprobada durante el Gobierno de J. L. Rodríguez Zapatero, que declaró este tipo de condenas como radicalmente injustas e ilegítimas.21

Obra literaria[editar]

Busto de Miguel Hernández en el Paseo de los Poetas, El RosedalBuenos Aires.

Poesía[editar]

Teatro[editar]

Antologías[editar]

 

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Hern%C3%A1ndez

 

Lengua Castellana

Lengua

A pesar de que muchos (en los que me incluyo) aun no hemos interiorizado que estamos a muy poco de la selectividad o abau, lo evidente es que se está acercando la fecha y nuestra profesora de Lengua Castellana ya nos está preparando para que realicemos un buen comentario crítico  (la palabra asusta, sí, pero a base de práctica suele salir bastante bien)

Os dejo unas recomendaciones

 

EL COMENTARIO CRÍTICO

 

Este apartado implica un triple proceso: determinar qué se dice (explicación y aclaración del sentido del contenido), cómo se dice (valoración crítica de los diferentes elementos ideológicos y formales) y la opinión personal.Para ello hay que demostrar:

– Capacidad crítica para enjuiciar la realidad y emitir opiniones críticas sobre lo que se lee.

– Expresión lingüística: madurez expresiva, comunicar por medio del ejercicio propuesto que se posee corrección, propiedad y fluidez en el uso del lenguaje.

Con el fin de seguir un cierto orden en el comentario crítico, ofrecemos ahora uno de los posibles métodos para la realización de este ejercicio.

1. Aclaración de las ideas (¿Qué se dice?) Comentar un texto implica precisar el sentido y el alcance de las ideas que contiene. Para ello es necesario hacer una reflexión acerca de lo que dice el texto, explicando el significado de los términos, conceptos y datos fundamentales. Esto se puede hacer bien siguiendo literalmente el texto (precisando su contenido en el mismo orden en el que el autor lo ha puesto) o bien reorganizando las ideas y comentándolas de acuerdo a su lógica interna (la de la estructura). Ni en uno ni en otro caso el comentario debe reducirse a una mera repetición del contenido. Puntos de reflexión que pudieran incluirse:

– Aclaraciones o precisiones de conceptos o argumentos utilizados.

– Matizaciones acerca de las causas o consecuencias de las afirmaciones.

– Puntualizaciones que muestren más claramente lo que en el texto puede quedar más oculto.

– Reflexiones para asociar el contenido del texto con otros hechos o realidades externos al mismo, pero con los que guarda evidentes relaciones.

Si el texto es literario de un autor conocido (por ejemplo, Federico García Lorca o Camilo José Cela), se puede realizar un breve comentario (dos o tres líneas) sobre el movimiento literario del autor, su importancia, etc.

2. Valoración crítica (¿Cómo se dice?) Corresponde ahora realizar un juicio crítico del texto comentado. Dicho juicio debe ser personal y razonado, y tomará como elementos de referencia cuantas afirmaciones se hayan hecho en el apartado anterior.

3. Conclusión. Opinión personal. Resulta conveniente finalizar la valoración crítica con varios párrafos en los que, de una manera breve, se expongan nuestras ideas, opiniones personales, sentimientos, etc que provoca el texto.

Un posible esquema

1) Párrafo de introducción. Breve, no más de cien palabras.

  • Localización del texto. En el tiempo: época, movimiento literario; en el espacio: rasgos dialectales, posible procedencia del autor; en la producción del autor: obra de juventud, de madurez… Fragmento o texto completo. Observaciones sobre la obra si fuera fragmentario.
  • Formas discursivas. Descripción, narración, diálogo, exposición, argumentación.
  • Tipología textual: texto periodístico, literario, humanístico, científico…

2) Párrafos centrales. Es conveniente ofrecer una opinión personal, impresión o valoración de los datos o hechos observados en el texto.

  • Actualidad del tema o del tratamiento del tema. Validez de las argumentaciones.
  • Intención del autor. Finalidad del texto.
  • Tratamiento del tema: objetividad, subjetividad o ínter-subjetividad (lo comúnmente aceptado).
  • Universalidad o localismo.
  • Originalidad en la selección del tema o en el tratamiento del mismo.
  • Argumentos utilizados por el autor. Argumentos no utilizados y que podrían haber sido válidos.
  • Relación del texto con otros textos conocidos.
  • Adecuación de la forma elegida a la intención del autor.
  • Comentario de alguna de las ideas secundarias que parezca más interesante.

3) Párrafos de conclusión y cierre.

  • Opinión sobre el texto y valoración personal con argumentos.
  • Opinión y postura personal sobre el tema o temas tratados.
  • Recapitulación.
  • Párrafo de cierre.

 

Recuerda que en la selectividad (PAU) el comentario crítico se califica así:

 

Se concederá un máximo de 3 puntos al comentario que se ciña a las ideas y contenidos del texto, y que aporte una valoración crítica.
La máxima puntuación se concederá cuando en el comentario se ponga de manifiesto:
– La interpretación correcta del sentido del texto y su intención.
– La exposición del punto de vista del alumno sobre las ideas esenciales del mismo. Pueden referirse al texto en general o a cualquiera de
sus aspectos.
– La expresión de juicios de valor sobre el texto de forma argumentada. Para ello, se puede:
• Apoyar, destacar o precisar algunas afirmaciones.
• Matizar, contradecir
• Ampliar la información con otros argumentos propios, causas o consecuencias.
• Relacionar con otros casos o situaciones conocidos por el alumno, u otros ejemplos de similar problemática.
• Sugerir o proponer posibles soluciones o alternativas a los temas planteados.
No se considerarán válidos:
• Análisis lingüísticos textuales: tipología del texto, procesos de comunicación existentes.
• Valoraciones exclusivas del estilo empleado (su corrección, belleza, alcance, etc.).
• Explicaciones redundantes del contenido: repetición de los argumentos empleados por el autor/a o copia literal sin aporte de visión
personal.
• Valoraciones y opiniones personales no justificadas.
• Exposiciones teóricas o cualquier análisis formal del texto o de crítica literaria.

 

Fuente: https://2bachilleratolengua.jimdo.com/comentarios-de-texto/1-recomendaciones-para-el-comentario-de-texto/